Macrofarmacia ¿científica?
América Latina existe, Visto por ahí Nadie abrió la boca »Como no vendan homeopatía… ¿A quién se le ocurre llamar “Remedio popular” a una farmacia gigante? A un paulistano.

Como no vendan homeopatía… ¿A quién se le ocurre llamar “Remedio popular” a una farmacia gigante? A un paulistano.

Nos dijeron que el sábado no había que perderse el mercado municipal y aledaños. No apto para gente que se agobia cuando ve gente, gente, y más gente. Muy divertido y curioso para los demás.
Además de los puestos al uso, en São Paulo se puede encontrar casi de todo sin ningún orden concreto.

Cartuchos para las viejas Nintendo.

Top manta algo más organizado.

Porno duro para todos los gustos al alcance de la mano. Sigue leyendo…
Creo que los coches de Google pasaron este verano por mi barrio…
Mi padre y mi madre yendo al “metadona”.
Imagina que el fabricante de vasos y tazas decidiese cobrar por el uso que tú haces de ese objeto que has comprado. Como no le parece suficientelo que has pagado, decide cobrar por el uso a ¿los fabricantes de bebidas, leche y cereales?
Suena raro, ¿verdad?
Estaba infestado de campuseros, con nuestras mochilas y ordenadores en recepción, esperando que llegase la van. El horario, como imagináis, era orientativo.

De ahí salen los vuelos al resto del país. La ciudad fue creciendo y las pistas dejaron de estar a las afueras de la ciudad. De hecho, en 2007, un avión se estrelló al aterrizar allí. Pasan muy cerquita de las casas. Algún día harán un monumento para las víctimas. Por ahora, se conforman con unos tablones de madera junto a la carretera en el que algunos ponen estrellitas y nombres de seres queridos. Por suerte el ruido de los aviones no se nota. Sigue leyendo…
La capoeira se popularizó con un anuncio de Nokia, unos tíos con kimonos-pijama hacían acrobacias en la playa. La caopeira era el arte marcial practicado en los quilombos de Brasil. Los esclavos se defendían con estas técnicas aunque lo tapaban como un rito espiritual africano.
Quedan dos tipos como expresión cultural: La de repartir leña y la de bailar. En São Paulo, en plena plaza de São Bento, un grupo llamado Clarão da Lua practicaba la de bailar aunque parecía que repartían.
Algunas de los saltos acrobáticos son propios de atletas olímpicos.
Capoeira en São Paulo from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
Triste y azul, aunque teóricamente dulce. Por menos de tres euros te llevas un panettone de Nestlé y te quedas la lata de conmemorativa de 50 años de Roberto Carlos. Brasil, un país kitsch.

Con tanto deportista predicador, canales en la tele, periódicos y demás. Me esperaba la catedral de São Paulo con mucho más feligrés.
Supongo que es lo lógico. No es que no sean creyentes, es que cada vez están más lejos del Vaticano, que no de Cristo.
Lo más repetido en la semana en Brasil es que allí “todo es religión”. El fútbol, la feijoada, la vitamina, el software libre…
iglesia from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
Se les metió en la cabeza que éramos marido y mujer y nada, no había manera. Los polis nos trataban como matrimonio, lo mismo en los bares. Nada más llegar al hotel, nos dieron habitación conjunta. “Que no, que no, que somos periodistas”.
Solventado esto, aprovechamos ratos libres para conocer la ciudad.
Vimos que junto al hotel teníamos una discoteca con una gran terraza. No nos animamos a ir hasta que nos devolvió para dormir un rumboso taxista. Su recomendación nos llevó a la puerta. Decía que Capital era conocido como un templo de la música electrónica la “quinta feira”.
De repente, me convertí en “VIP”, como el resto de las chicas. Así justificaron que mi compi pagase 15 reales por entrar y una copa que tenía que ser de vodka.
Nada más pasar la puerta, revisión de bolso y cacheo a ambos.
Como en cualquier parte, vas a pedir a la barra, ¡error! Allí se pide en una especie de ventanita. Compras las que quieras, te dan los tickets. Si eres clásico, los canjeas en barra. Si no, viene un camarero y toma la comanda.
Varios caipirinhas más tarde, al salir (menos mal que sólo estábamos a 50 metros del hotel), nos encontramos esta furgonetilla convertida en factoría de hot dogs o cachorro quente que dicen en Brasil. Curioso para terminar la noche.

Rocío, Winston, Guillermo, Fietta y Amelia se lanzan a la blogosfera.
Papeles perdidos es el blog de Babelia.
Ellos lo presentan como:
¿Te lo vas a perder?
Camino de la Campus nos encontramos una obra.
Como en España, curran 3 y miran 4.
O peor aún.
Fuera de bromas, me pareció un gran país, con gente que no se estresa pero que es capaz de aceptar grandes retos. El optimismo se respiraba en cada momento. No como aquí, que estamos con el fantasma griego.
No sé si el Gobierno de Pekín me tendrá fichada después de esto, pero la vuelta a Madrid supera la ida a São Paulo.
Menos mal que iba con Alberto de rtve.es, porque si no habría sido peor. En la cola para facturar la gente se colaba con el pretexto de “ser familia”. Eso pensaba yo, que como se parecen son parientes.
Tuvimos inicialmente media hora de retras que después fue una hora y media.
Lo peor fue el momento “embarque”. Los chinos viajan con niños de unos cuatro meses. Supongo que para enseñárselos a la familia cuando van a Pekín. Cuando llamaron para subir a los buses que llevan al avión. Nada de “Business Class” o mujeres con niños. Fue del estilo “maricón el último”.
Cuando el avión iba a despegar, la gente pasaba de poner el asiento en posición vertical. Las azafatas se lo decían y al volverse, las burlaban. ¡De coña!
Quise hablar con una azafata y no hubo manera, no sólo no entendía inglés, sino que además me levantó la voz.
Por suerte, me tocó al compi español al ladito para poder dormir sin miedo a escupitajos.
Al llegar, casi peor. El avión hacía escala en Madrid y seguía para Pekín. Esperamos en las cintas y nada, que no salían las maletas. Después de media hora preguntamos y… ¡casi se estaban yendo! Resulta que habían sacado sólo algunas de las que tenían que ser… Lamentable. Ya veía mi maleta en China y sin nadie con quien hablar.
En resumen: si no te importa que te traten mal, te ignoren, no te expliquen nada y además, te regañen, vuela con Air China.
El III Premio Enrique Padrós que entrega el agregador de blogs Las Ideas, ha recaído en Inés Sabanés, diputada de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid, y Fernando Garea, analista político de El País.
¡Enhorabuena!
Nos conocimos en la facultad, en edición fotográfica. Era mi profe. Después, Sánchez Vigil, me dio consejos para hacer fotos en la meseta de la enfermería en Las Ventas.
En la última edición de El Cossío de Espasa nos enseñó cómo se edita, pero de verdad. Isra Cuchillo siguió sus pasos y el resto del equipo siempre guardamos un grato recuerdo de su fomar de enseñar y amar la vida.
Este viernes a las 20h podéis conocer a una de las personas que más sabe de edición. Presenta su obra en el Ateneo.
Ya, casi casi, haciendo la maletita para ir a Madrid.
“La democracia no es el triunfo del silencio. La democracia es el triunfo de muchas voces”
Dilma Rousseff, muy probable presidenta de Brasil, en una charla con periodistas y bloggers
“Personalmente, me encantaría que Fox News dejase de aparecer en los resultados cuando hago una búsqueda. Creí que Google lo dejaría pasar, sin embargo, se han involucrado y es algo justo. El nuevo periodismo es un reto del siglo XXI”, insistía, “¿Cómo vamos a saber si los periodistas hacen bien su trabajo si no se les da sustento?”
Atención: la verdadera guerra cibernética, si se desencadena, podría ser peor que la guerra nuclear. Estamos quizás en algo parecido a la destrucción mutua asegurada, con el grave inconveniente de que no hay superpotencias con capacidad para detenerla, sino múltiples agentes estatales y no estatales de distintos tamaños y propósitos.
Lluís Bassets desde Davos en su blog
Y que se amplíe más allá del viejo Occidente de la guerra fría y sus aliados tradicionales. Debemos hablar seriamente sobre cuáles tienen que ser los límites a la libertad de información en el mundo. Pero debemos preguntarnos por qué los gobernantes autoritarios son tan reacios a dar el paso y mantener este debate. Si piensan que su sistema es mejor, ¿por qué no lo defienden? Si no lo hacen, es inevitable que hasta sus propios ciudadanos y usuarios de Internet tengan la sensación de que a sus gobernantes les da miedo someterse a los focos.
“En Brasil el 90% de la población no va a las bibliotecas, cines y teatros. Con internet sí podrán conocer la cultura. En los últimos años se ha creado una clase media con más de 40 millones de habitantes. No los podemos traicionar cerrándoles las puertas. Esto no es un país de 40 millones de piratas, sino de gente con ganas de conocer”
Alfredo Manevy, Ministro interino de Cultura en Brasil.
Igualito que en España…
Comienza los dolores de clavícula de tanto darle a la tecla.
Me acordé de Mantilla y sus “ecleticos” al escuchar esta canción en KissFM, un local de Vila Magdalena donde fuimos a cenar.
Clásicos en el bar KissFM from Rosa Jiménez Cano on Vimeo.
Las caipiroskas cayeron en un lugar con música propia del país.
Me pesan los párpados. El origen de esta situación está en un barrio increíble: Vila Magdalena.
“Mi madre ya no ve la televisión después de cenar, se pone con el ordenador. Mi padre con el teléfono. Han cambiado los hábitos y la publicidad vale muy poco. No es popular decirlo, pero lo siento por los que trabajáis en periódicos. En Estados Unidos están cerrando porque dan noticias pasadas. Ahora la última hora se encuentra en Twitter y los blogs, los periodistas lo contrastan, investigan y hacen buenas historias con fuentes. Así van a funcionar los medios en internet”
Scott Goodstein, asesor en social media durante la campaña de Obama, clon de Gurruchaga y “chulo-piscinas” en Campus Party Brasil.
Mucho interés por parte de los campuseros y mucho jolgorio. Esta Campus resulta de lo más alegre.
Dedicado a un amigo al que últimamente le da por ser “falda-man”.

Ya está la Campus a todo trapo. Me flipa el entusiasmo de esta gente.
Falta poco tiempo para la inauguración pero ya empieza a verse movimiento:
Embarcamos casi puntuales. Por suerte, pedí pasillo y no tuve a nadie al lado, así que disfruté también de la ventana. Resulta que el avión venía de Pekín, hacía escala en Madrid y llegaba hasta São Paulo. ¿No sería más fácil ir por el otro lado del planeta?
El asiento no estaba del todo limpio y olía un poco acidito, pero era bastante cómodo. En cada asiento hay una pantalla, pero echan cuatro películas en bucle todo el tiempo. Dos chinas y dos yankees. El capitán nos hablaba por megafonía en chino y en inglés, aunque a veces se le olvidaba esto úlimo. Como tampoco hablaba muy claro así que…

Nada más despegar nos dieron el “desayuno”, con una tortilla y espinacas. Bastante rico. Al mismo tiempo algunos críos empezaron a moverse por el avión y no pararon hasta llegar. Jugaban también con los azafatos. En una de mis visitas al baño, descubrí que un señor se había sacado un cuenco de plástico y comía los noodles. Fui a pedir agua a los “aeromozos” y tuve que esperar a que se terminaran de pelar una pera.
No lo hacían como chulería, sino con toda normalidad. Eran simpáticos, pero metidos en su rutina.
La siguiente comida me hizo más gracia. Me preguntó que qué quería “fish o chicken?”. Si sólo quedaba pollo, ¿para qué me preguntas, alma de cántaro?
Me tocó una especie de sepia que ni toqué pero sí el arroz y la verdura. (Supongo que al leer por aquí mi madre ya se hacía ilusiones).

Fui afortunada porque a los que parecía compatriotas de la tripulación ni les preguntaba. O son muy resignados o igual están programados en otra frecuencia con los delfines o los silbatos para perros y se comunican por telepatía.
Como pedí Coca Cola light me la dieron de lata. Lo normal era que lo sirvieran de una botella de dos litros.
Me pidió ayuda la vecina de pasillo para rellenar el formulario de inmigración, pero no le entraba en la cabeza que yo no sé chino y ella ni español, ni portuñol, ni francés, in inglés. Al menos no era como el señor de delante de ella, muy trajeado pero aficionado a carraspear cada poco rato y dejar un regalito viscoso en la bolsa que siempre pensé era para potar.
El aterrizaje fue suave, aunque no entendí nada de lo que decía el piloto al final.
No consigo abarcar esta ciudad. Tiene la pinta que luciría Manhattan en los 70. Llueve flojito pero constante. Hace calor, pero quiero gozarlo. Paso de aire acondicionado. Son incontables los rascacielos, sobre todo de noche, muchos sin iluminación, en abandono, otros en construcción.
São Paulo regala un guiño y una historia en cada esquina.
¿Sabías que el Bingo está prohibido porque se usaba para el blanqueo? Con lo inofensivo que lo consideramos nosotros, vamos, un juego de abuelitas.

Vistas desde Torre Italia.
Una nueva experiencia, que por supuesto contaré por aquí, volar con Air China. Salgo para São Paulo para hacer algunas entrevistas, crónicas y, lo más divertido, cubrir Campus Party en blog para EL PAíS.
¿Te apuntas?

Los caminos está cuidados, no llegan a dar miedo como en Bolivia. No son así por falta de recursos, sino por ese compromiso con la naturaleza.

Después de transitar el serpentín, llegamos al Volcán Poas.
Dimos un paseo en el que poco a poco los pulmones se sentían cada vez más débiles.
El azufre calaba. Para colmo, no parecía haber mucha suerte. Las nubes estaban tan bajas que chafaban el espectáculo.

Sólo después de un ratito pudimos ver el espectáculo que se escondía en el cráter.
Difícil labor la de escoger Doritos en Costa Rica.


Zynga, la compañía que creó el juego, ha promovido que sus granjeros de Estados Unidos donen dinero al programa de alimentos de la ONU para los damnificados por el terremoto de Haití. La forma de donar ha sido bastante ingeniosa; para los más tradicionales se podía enviar un mensaje de móvil 5 dólares, para los más entusiastas de la plataforma, comprando maíz blanco.
Más actualización de mi pieza para seguir las fuentes ciudadanas en la red:
Rodrigo Matos, médico dominicano ha explicado en su Twitter cómo asiste a los heridos. En ocasiones con imágenes de crudeza. Las amputaciones están a la orden del día.
Sharif Kouddous de la organización de activismo mediático “Democracy Now” alerta de la escasez de medios e incluye fotografías de gran crudeza en muchos de sus mensajes.
Flickr, el gran almacen de fotografía de Yahoo!, cuenta con muchísimas imágenes. Para poder ver mejor la situación de cada zona han lanzado una página especial con fotografías localizadas en un mapa Haití.
Aprovecho para destacar el blog de Christophe Etuin.
Nueva actualización de la noticia de cómo seguir el terremoto de Haití en la red, con nuevas fuentes, mejores twitters y más blogs. También hemos mejorado la lista dedicada en EL PAíS.
La ciudadanía sigue contando. La red se solidariza. Internet se vuelve más útil que nunca en casos como el de Haití.
He aprovechado para actualizar la lista de Twitter dedicada al terremoto de Haití en EL PAíS con Lee Cohen y France Diplo. El primero, además, tiene un interesante blog que actualiza con información de última hora a pesar de las circunstancias.
Colección de fuentes 2.0 en EL PAÍS.
Actualización: Aurelio Martín ha entrevistado a José Valverde, marido de Pilar Juárez, segunda de la diplomacia de la UE y desaparecida en la isla. Han encontrado con vida al vecino de Olot -lugar en el que viví de peque-que estaba en Haití de vacaciones.
Últimos comentarios