iTunes no es un programa fácil, ni práctico, pero es la puerta de entrada a esa cárcel dorada: el universo Apple. Si aceptas, te sientes cómodo dentro.
Sin nada de más, pero limpito y cómodo. Una gran opción para descubrir Berlín, una ciudad inabarcable, a un precio imbatible. Si te pasas el día en la calle no merece mucho la pena gastar más en un hotel. Ah, incluye el wifi.
Ya llegan las vacaciones a su fin y nos toca, como casi siempre, revisión de hoteles.
A pesar de su alto precio el hotel Novotel London Tower Bridge es muy recomendable. Inmejorablemente situado, perfecto desayuno, una zona en recepción con macs y un servicio esmerado. Las habitaciones, sobre todo teniendo en cuenta cómo se manejan en las islas británicas, son especialmente amplias. El único punto negro es, casi norma en los hoteles de alta gama, que el internet sale demasiado caro. Menos mal que siempre hay algún vecino despistado-caritativo que deja la red abierta.
Cuando sea en Madrid tengo que presenciarlo. ¡A tricotar jóvenes! Por una vez y sin que sirva de precedente a las mamás no les parecerá mal que juguemos con agujas.
La neutralidad en la red es ahora mismo la clave del futuro de Internet y de sus negocios. Lo primero es ponerse de acuerdo en la definición: una red neutral sería aquella en la que hubiera una absoluta separación entre el acceso y los contenidos, sin discriminaciones en el tratamiento por las operadoras entre lo que transportan unos y otros. Todos dicen defenderla, pero probablemente no todos entienden lo mismo bajo este concepto.
Todo comenzó con una frase el viernes por la tarde, después de insistir en que era agosto y no iba a dar tiempo… “Tienes que aprender a trabajar con presión”. ¿Presión? Lo llamaría responsabilidad. Parecía un león en la jaula. Me echaba, me levantaba. Vamos, como Teresa Rabal “me pongo de pie, me pongo de pie. Me vuelvo a sentar”.
Ayer, en los toros, enseñé algunas fotos de mi Facebook a un amigo. Rápido me dijo que si eso lo podía ver cualquiera. “No, sólo mis amigos”, dije, como si eso en Facebook significase criba previa. Eso de ‘mis amigos’ en mi caso es bastante relativo. Las fotos, más que escandalosas, eran simplemente personales.
La duda queda en cómo Telefónica sacará rendimiento de este nuevo espacio de gran potencial publicitario pero también con un público muy sensible. ¿Qué tipo de productos puede ofrecer Telefónica a la chavalería? ¿Mantendrán la línea actual? En Twitter se multiplicaban los comentarios diciendo que se va a convertir en un tenderete. Desde luego, la experiencia previa con Keteké no es buena pero, ¿quién sabe?, puede que hayan aprendido la lección.
Todavía tengo pendiente contaros mi huida de Movistar y el paso a Vodafone. Estreno iPhone4. Estoy encantada con él. Es un gran teléfono. Aún no he tenido problemas de cobertura. Ni rastro del ‘antennagate’.
Terminó el Mundial pero sigue el trabajo. Me gusta trabajar en verano. Madrid es genial. Se puede hacer todo pero no hay colas, ni esperas, pero sí amigos de paso a los que distraer si se saca un poquito de tiempo.
Cuando estaba en el cole, los viernes compraba EL PAÍS yo (y no mis padres) para leer el Tentaciones. Me encantaba. A medida que he conocido a gente que lo hacía he terminado de comprender el motivo.
Rosa J.C.:
Creo que el nombre surgió cuando el ataque a la flotilla que iba a Gaza. Ramón Lobo estrena blog en EL PAÍS: Aguas Internacionales. Imprescindible para tener una perspectiva diferente de lo que sucede más allá de nuestras fronteras.(1 comentario)
Desde que tengo acceso a Android 2.1 estoy todavía más flipada con las posibilidades de Google. No tanto por su rendimiento como por las posibilidad real de digitalizar la realidad.
Me dijo Guillermo Cannon que en Chicago era la última moda. Los bares habían optado por ofrecer su propia cerveza a los clientes. Me decía que era notable la diferencia.
María, Natalia y David lo han terminado de confirmar. El fichaje de versus no era casualidad. Sólo faltaba un químico en el equipo para dar el toque personal a la cerveza artesana. Aunque, medio en broma, reclamaba una con sabor a Coronita, quedé sorprendida por el aroma de la primera versión de la cerveza indiana. Grano, aroma, textura… todo diferente.
La cerveza con pizza fue la mejor excusa para encontrarse con el mejor refugio en el centro de la ciudad.
Por ahora sólo funciona en iPhone pero es divertidísimo.
Estamos deseando saber más del paso a Estados Unidos y los primeros éxitos internacionales de esta aplicación.
Los momentos de propaganda han sido los más pesados de la tarde. Por la mañana tampoco salí muy contenta después de escuchar a Loïc LeMeur. Aunque no he ido seguía todos sus pasos con interés desde las primeras ediciones de LeWeb, o desde que Seesmic era con cámara de vídeo. Me quedé algo desilusionada al ver cómo se ensañaba con la envidia como pecado nacional español o las comparaciones con Silicon Valley.
Aquello es aquello y esto es esto. ¿No se acuerdan de Darwin? Pues eso. Habrá que ser un poquito camaleónicos y adaptarse a cada ambiente.
El final fue divertido pero no tengo claro si Miguel Bosé se puso tan soso deliberadamente.
Me parece una gran idea llenar el Circo Price con gente del mundo de internet durante dos días.
Mucha gente conocida, mucho debate tranquilo, intercambio, buen ambiente y ganas de innovar, de cambiar la realidad, de buscar soluciones a lo que nos rodea.
Cuando eres periodista tiene un problema. Tienes tendencia a que todos tus amigos lo sean. Cuando eres blogger, tienes dos. Si no son periodistas, tienen blog. La última opción es aún peor. A los amigos de toda la vida que todavía te soportan les invitas a ser una de las dos cosas.
En España no se usa la palabra «extrañar» en el sentido de añorar o sentir la falta de alguien –o de algo– tal como la usamos los latinoamericanos, sino la forma compuesta «echar de menos», que por lo visto nació de una confusión (del portugués achar menos, hallar menos, cuyo sentido implícito sí que se entiende mejor: hallar menos de lo que había, luego, sentir su ausencia1). Pero, bueno, como vivo en España y estoy más o menos acostumbrado a sentir la policiaca mirada de la Real Academia Española (RAE) cada vez que escribo, cambié de frase, pasé la tarjeta y seguí comiendo.
Aun así, he de confesar que «extrañar» me parece una palabra insuperable. No sólo por cómo suena, con su equis y su eñe marcando el ritmo y dando una idea del carácter de quien la pronuncia, sino por la amplitud de su significado. Extrañar es, al mismo tiempo, sentir la ausencia de alguien o de algo que ha desaparecido de tu vida, pero también la extrañeza, el extrañamiento, la condición de extraño ser en que te ha convertido esa pérdida vital. Nadie puede ser el mismo cuando extraña a alguien; o, si me permiten esta tautología un poco rara, el que extraña se vuelve un extraño incluso para sí mismo.
Si tienes interés en ir y no andas muy sobrado de dinero puedes escribirme un comentario y te paso un código para que la entrada se quede en 190 euros. Tirado, vamos.
La Mobile 2.0 Europe Developer Conference será el próximo 17 de junio en Barcelona. Dentro de su programa se encuentra el AppCircus, donde los creadores presentan sus obras en los eventos internacionales más influyentes de la web móvil.
¿Cuáles son tus aplicaciones preferidas? ¿Por qué? Si tuvieras que votar alguna aplicación, ¿qué es lo que primarías? En mi caso, agradezco la facilidad de uso y, sobre todo, la utilidad. Quiero aplicaciones que me ayuden a ahorrar tiempo en mis tareas.
Hace poco os hablé de Julián Martínez Valero, mi profe de informática y un poco de mates en el Insti. Este viernes volví a lo que yo conocí como aula de exámenes, que ahora es el salón de actos.
Algunos de los conocimos a Julián dijimos alguna palabras en su recuerdo. Fue emotivo, sencillo y sincero a partes iguales. No conocía a Marta. ¡Mucho ánimo! Ya viste que si algo te ha dejado Julián, además de las crías, son muchos amigos que no te dejan sola.
Me encantó encontrarme con Jaime Tabuenca (sigue como siempre, ¡salao!), Montse (gran sonrisa), Ana Vázquez -soy tu fan sintáctica-, el dire, Elvira (estos dos han hecho un pacto con el diablo y no envejecen), Eloy y su clase magistral de murallas y aguadores, Teresa Tártalo (siempre me pareció una seño muy ye-yé) y la tierna Teresa Guerin. De esta última todavía recuerdo el primer día de clase diciendo que me conocía de cuándo era toute petite, toute petite y yo me quería meter debajo de la mesa. ¡Qué bochorno! Por no hablar de eso de aprendernos los quesos, les fleuves, la carte departamental, o canciones tipo “la lotto c’est facil, c’est pas chere…” y el mítico Pont D’Avignon.
Pd.: Me vino el día que fui con la etiqueta de los vaqueros a clase. También cuando en clase de geología dije “estatuario”, en lugar de “estuario”. No sé, me sentiría amanoletada o algo…
Últimos comentarios