Mi debilidad por los biopics hace que vea la peli con buenos ojos, aunque desde mi infancia no veía cine por la mañana. Las 11:15 de un domingo no es hora, creo que no veía algo así con colegas desde alguna vez que se quedaron en casa amigotes y terminábamos la madrugada con Julito Aparicio y el de Alcurrucén.
Mereció la pena el esfuerzo a cambió de ver la peli de Che El Argentino con Enrique Meneses -espero que me haya perdonado por preguntarle cosas mientras se interesaba por los títulos de crédito, parece que no sólo los gafa-pasta leen las letras esas del final-porque estuvo bastantes meses en Sierra Maestra durante la Revolución. Mola ir con él porque decía que el Che no era tan alto, y se reía con muchas “exageraciones” o licencias dramáticas.

Por lo demás, no me ha parecido mal. Tampoco se pasan a la hora de hacer del Che algo más allá del héroe de las camisetas. La segunda parte, por aquello de mi vena boliviana, me gustará también.