“Y no volví más a tu puesto del
rastro a comprarte corazones de miga de pan,
sombreritos de lata. Y ya nadie me escribe
diciendo no consigo olvidarte ojalá que
estuvieras conmigo en el Río de la Plata.”

En esta misma canción:

“No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”.

¿Qué hacer cuando descubres que los poetas urbanos te conocen como si te hubieran parido?